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CARDIOLOGÍA

La aspirina puede aumentar el riesgo de insuficiencia cardiaca

ESC · 25 noviembre 2021

El uso de la ácido acetilsalicílico se asocia a un aumento del 26 por ciento del riesgo de insuficiencia cardiaca en personas con al menos un factor predisponente para esta enfermedad, según un estudio publicado en ESC Heart Failure. Entre los factores predisponentes se encuentran el tabaquismo, la obesidad, la hipertensión arterial, la hipercolesterolemia, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares.

"Este es el primer estudio en el que se informa de que, entre los individuos con al menos un factor de riesgo de insuficiencia cardiaca, los que tomaban aspirina tenían más probabilidades de desarrollar posteriormente la enfermedad que los que no usaban esta medicación -señala el autor del estudio, Blerim Mujaj, de la Universidad de Friburgo (Alemania)-. Aunque los resultados requieren confirmación, indican que es necesario aclarar la posible relación entre la aspirina y la insuficiencia cardiaca".

La influencia de este fármaco en la insuficiencia cardiaca es controvertida. Este estudio pretendía evaluar su relación con la incidencia de insuficiencia cardiaca en personas con y sin enfermedad cardiaca, y valorar si el uso del fármaco está relacionado con un nuevo diagnóstico de insuficiencia cardiaca en las personas de riesgo.

El análisis incluyó a 30.827 personas en riesgo de desarrollar insuficiencia cardiaca que se inscribieron en el estudio HOMAGE desde Europa Occidental y Estados Unidos. Se definió como "en riesgo" uno o más de los siguientes factores: tabaquismo, obesidad, hipertensión arterial, colesterol alto, diabetes y enfermedades cardiovasculares. Los participantes tenían más de 40 años y no presentaban insuficiencia cardiaca al inicio del estudio. El uso de la aspirina se registró en el momento de la inscripción y los participantes se clasificaron como usuarios o no usuarios. Se realizó un seguimiento de los participantes hasta la primera incidencia de insuficiencia cardiaca mortal o no mortal que requiriera hospitalización.

La edad media de los participantes era de 67 años y el 34 por ciento eran mujeres. Al inicio del estudio, un total de 7.698 participantes (25 por ciento) tomaban aspirina. Durante los 5,3 años de seguimiento, 1.330 participantes desarrollaron insuficiencia cardiaca.

Los investigadores evaluaron la asociación entre el uso de aspirina y la insuficiencia cardiaca incidente después de ajustar el sexo, la edad, el índice de masa corporal, el tabaquismo, el consumo de alcohol, la presión arterial, la frecuencia cardiaca, el colesterol en sangre, la creatinina, la hipertensión, la diabetes, la enfermedad cardiovascular y el tratamiento con inhibidores del sistema renina-angiotensina-aldosterona, antagonistas del calcio, diuréticos, betabloqueantes y fármacos hipolipemiantes. La toma de aspirina se asoció de forma independiente a un aumento del 26 por ciento del riesgo de un nuevo diagnóstico de insuficiencia cardiaca.

Para comprobar la consistencia de los resultados, los investigadores repitieron el análisis después de emparejar a los consumidores de aspirina con los no consumidores de factores de riesgo de insuficiencia cardiaca. En este análisis emparejado, el fármaco se asoció con un riesgo 26 por ciento mayor de un nuevo diagnóstico de insuficiencia cardiaca. Para comprobar aún más los resultados, se repitió el análisis tras excluir a los pacientes con antecedentes de enfermedad cardiovascular. En 22.690 participantes (74 por ciento) sin enfermedades cardiovasculares, el uso de la aspirina se asoció a un aumento del 27 por ciento del riesgo de insuficiencia cardiaca incidente.

Según Mujaj, "este fue el primer estudio de gran tamaño que investigó la relación entre el uso de aspirina y la insuficiencia cardiaca incidente en individuos con y sin enfermedad cardiaca y al menos un factor de riesgo. El uso de la aspirina es habitual: en nuestro estudio, uno de cada cuatro participantes tomaba la medicación. En esta población, el uso de aspirina se asoció con la insuficiencia cardiaca incidente, independientemente de otros factores de riesgo".

"Se necesitan grandes ensayos aleatorios multinacionales en adultos con riesgo de insuficiencia cardiaca para verificar estos resultados –concluye el investigador-. Hasta entonces, nuestras observaciones sugieren que la aspirina debe recetarse con precaución a las personas con insuficiencia cardiaca o con factores de riesgo de padecerla".

Referencia: ESC Heart Fail. 2021;10.1002/ehf2.13688. doi:10.1002/ehf2.13688

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