Sábado, 13 de Agosto del 2022

Últimas noticias

UNA DE LAS CONDICIONES QUE PUEDE DELATAR LA DOLENCIA ES QUE LA VELOCIDAD DE LA MARCHA SEA INFERIOR A 0,8 m/s

El 50% de los españoles mayores de 80 años presenta sarcopenia

JANO.es · 20 marzo 2014

La Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición prevé que en 2025 haya más de 1.200 millones de personas mayores de 60 años con esta enfermedad, caracterizada por una pérdida generalizada de fuerza y masa muscular.

La sarcopenia es un síndrome que se caracteriza por una pérdida gradual y generalizada de la masa muscular esquelética y la fuerza. Según datos de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), su prevalencia es del 5‑13% en personas de 60-70 años y llega hasta el 50% en los mayores de 80 años. Asimismo, y tal como informa la Dra. Irene Bretón, miembro de la SEEN, en 2025 podría haber 1.200 millones de personas mayores de 60 años con sarcopenia y hasta 2.000 millones en el 2050. Por su parte, la Dra. Julia Álvarez, coordinadora del Área de Nutrición de la SEEN, señala que conviene "sospechar que un paciente tiene este trastorno cuando la velocidad de la marcha es menos de 0,8 metros por segundo". "En este caso", añade, "sería necesario evaluar la fuerza o masa muscular para completar la evaluación y realizar la diagnóstico.”

Aunque se observa principalmente en personas de edad avanzada, “también puede aparecer en adultos más jóvenes, al igual que ocurre con la demencia y la osteoporosis. En algunas personas puede identificarse una causa clara y única de sarcopenia pero en otros casos no se identifica una causa evidente”, indica la doctora Álvarez. Se distinguen distintas categorías según la causa: la primaria está relacionada con la edad, la secundaria con la actividad, como consecuencia del reposo en cama, sedentarismo o condiciones prolongadas de ingravidez. “Existe también la sarcopenia relacionada con enfermedades inflamatorias, neoplasias o enfermedades endocrinas y, por último, con la desnutrición como consecuencia de una ingesta dietética insuficiente de energía y/o proteínas, como ocurre en la falta de apetito o del gusto de algunos mayores, la presencia trastornos digestivos que cursan con malabsorción o el uso de medicamentos anorexígenos, medicamentos que reducen el apetito”, explica esta especialista.

Los expertos proponen que la sarcopenia sea considerada un síndrome geriátrico, ya que constituye un estado complejo de alteración de la salud en personas de edad avanzada. En este sentido, la Dra. Álvarez matiza: “La fragilidad y la sarcopenia se superponen; la mayoría de las personas de edad avanzada frágiles presenta sarcopenia y algunas personas de edad avanzada con sarcopenia también son frágiles. Estas dos síndromes geriátricos tienen un elevado coste sociosanitario y deterioran la calidad de vida de los mayores, entre otras cosas porque condicionan muchas de sus caídas”.

Existen técnicas sofisticadas de investigación de la composición corporal para evaluar la masa muscular, pero desde un punto de vista práctico, la sarcopenia se evalúa midiendo la fuerza muscular y el rendimiento físico; la velocidad de la marcha, el levantarse estando sentado o subir escaleras.

Obesidad sarcopénica, aumento de la grasa corporal y descenso de masa muscular

El estudio EXERNET, realizado en España en el año 2011, mostró una prevalencia de obesidad sarcopénica en personas mayores de 65 años del 15%. “Esta prevalencia aumenta con la edad y ocurre más precozmente en varones”, asegura la doctora Bretón.

La obesidad sarcopénica es una forma especial de obesidad en la que coexiste un aumento de la cantidad corporal de grasa, con cambios en su distribución y un descenso de la masa muscular. “Esta forma de obesidad ocurre de manera preferente en las personas mayores, si bien también puede estar presente en otras situaciones clínicas en las que existan cambios en la composición corporal”, explicaesta experta, quien añade: “Durante el envejecimiento se produce un aumento de la cantidad total de la grasa corporal, que se distribuye además de manera diferente: disminuye la grasa subcutánea y aumenta la grasa intrabdominal, en el interior del hígado y de otros órganos".

“Todo ello trae consigo un mayor riesgo de enfermedades metabólicas, como la diabetes, la hipertensión o los trastornos en los lípidos, así como una situación de inflamación, que puede, a su vez, originar un descenso de la masa muscular”, expone la doctora Bretón. Ambos fenómenos, descenso de la masa y la fuerza muscular y aumento y cambios en la distribución de la grasa, están íntimamente relacionados y se crea un círculo vicioso que deteriora la situación funcional del paciente.

El tratamiento no es sencillo y tiene como objetivo, no tanto la pérdida simple de peso, sino la mejoría de la funcionalidad y la disminución del riesgo metabólico, intentando revertir o frenar la progresión de los cambios en la composición corporal. Según la doctora Bretón, “es necesario diagnosticar déficit de micronutrientes, frecuentes en los ancianos, que pueden agravar los síntomas de los pacientes”. La dieta debe ser variada, con un aporte proteico suficiente, para favorecer el mantenimiento de la masa muscular. El ejercicio físico, adecuado a la edad y circunstancia de cada persona, son aspectos fundamentales a la hora de pautar el tratamiento.

En este sentido, tiene especial relevancia el papel que en la valoración clínica integral del paciente desarrolla en endocrinólogo. “Se incluye en esta valoración el estudio de la composición corporal, la ingesta dietética, la actividad física la valoración de circunstancias médicas asociadas a la sarcopenia”, concluye.

Copyright © 2022 Elsevier Este sitio web usa cookies. Para saber más acerca de nuestra política de cookies, visite esta página

Términos y condiciones   Politica de privacidad   Publicidad

¿Es usted profesional sanitario apto para prescribir o dispensar medicamentos?